miércoles, 1 de junio de 2011

El suicidio y el Suicidio como "derecho" desde el punto de vista evolucionista


El suicidio puede ser un fenómeno a escala social similar al suicidio celular a escala pluricelular, y esa similitud se puede convertir en dos apectos del mismo mecanismo básico gracias a la teoría de la evolución multinivel. La muerte celular programada “apoptosis” en muchos casos se produce cuando la célula misma detecta un defecto en su integridad. Con su mierte la célula evita que su reproducción de lugar a tejidos malignos o dsifuncionales o que son un obstaculo para otras funciones. La translación a la esfera del individuo dentro de la sociedad puede encajar sin rechinar demasiado si se repasan las auto-justificaciones de los suicidas. Entre las justificaciones para el suicidio está la percepcióón subjetiva de ausencia de un plan de vida, la sensacion de deterioro físico o de otro tipo, el dolor etc.

La teoría de la selección natural multinivel aplicada al ser humano considera a cada individuo y cada grupo humano como unidades de selección en relaciones de competencia y colaboración con otros. Los grupos se extienden desde las familias a las naciones y las civilizaciones. Si la evolución ha operado a estos niveles, entonces, de la misma forma que tenemos adaptaciones sociales, como el blanco de los ojos o determinadas intuiciones morales que son perjudiciales individualmente pero beneficiosas a escala social, es posible que al menos algunas formas de suicidio sean adaptaciones que son o han sido beneficiosas a escala de grupo. Hay que recordar que las adaptaciones instintivas humanas aparecieron en sociedades tribales de cazadores recolectores, así que cualquier hipótesis de adaptación debe probarse en ese escenario. En esas sociedades primitivas, donde no había acumulación de recursos, la escasez podía comprometer la supervivencia del grupo en muchas ocasiones. La desaparición de los individuos que aportan menos al grupo podía ser importante para la supervivencia de todos. Un individuo que se percibía a si mismo como “sobrante” podía suicidarse voluntariamente y con ello mejorar la situación de los demás en caso de detectar su disfuncionalidad de forma análoga a las células en la apoptosis.

la disfuncionalidad propia que desencadenaría el suicidio individual  para beneficio del grupo podría   venir de distintas pistas: una de ellas podía ser la percepción subjetiva de la inuutilidad de uno mismo para los demás en los diversos grupos en que se integra.  Estas pistas podrían venir a su vez de los demás, a través de la indiferencia o de la hostilidad o del desagrado que inspire.  

En el pasado evolutivo no había acumulación de riqueza. Por eso psicológicamente el bienestar actual no tiene influencia en las reacciones emocionales, ya que la mente siempre operaba en condiciones en las que la unica acumulación efectiva era la valoración de los demás y eso era lo que permitia estimar la ayuda que podía obtener de ellos en caso de necesidad. La supervivencia propia depedía de los demás y los demás dependían de uno.  El suicidio individual sería adaptativo por la misma razón que lo sería el heroismo o en general, el sacrificio de un individio por los demás mienbros del grupo, a condición de que este grupo sea estable y al menos algunos de los miembros del grupo lleven sus genes, ya sea hijos, hermanos o parientes y descendientes en general, en sucesivas generaciones, cosa que era y es bastante normal. Solo es estable evolutivamente el sacrificio individual en una especie cuando los grupos están formados por individuos muy emparentados. Dado que descendemos todos de un grupo muy pequeño que vivió hace 60.000 años es probable que la cooperación humana tenga su origen en ese evento y el suicidio por tanto, también.

Es por eso por lo que se produzcan tantos suicidios en condiciones de bienestar material, La soledad y el abandono son desencadenantes del suicidio sea cualquiera que sea el estado social. El mecanmismo de suicido aparece como un deseo de acabar con su vida, aunque lo racionalizaría de diversas formas y maniferstaría distintas excusas. Con esta hipótesis, la mera noción del suicidio como un derecho se convierte en un absurdo. El suicidio, en muchos casos sería algo inducido por la indiferencia de los demás. El que el suicidio no rinda los beneficios sociales que rendia en un entorno de escasez no impide que el mecanismo se dispare en cuando se dan  las mismas pistas emocionales que sucedian en el pasado idependientemente de que se tenga una abundancia inexistente en el pasado.


Una corroboración del modelo puede venir de que éste explica el intento de suicidio simulado: Ëste es mas común entre las mujeres que entre los hombres y consiste en un chantaje emocional. Su objetivo es excitar la sensación de culpabildad de los que viven alrededor del falso suicida para que éstos en el futuro agasajen con mas frecuencia al presunto deseoso de suicidio. Parece que emocionalmente reconocemos que el suicidio viene de una falta de atenciones y de ese conocimiento se vale el que simula para su propio beneficio. Las mujeres son mas habiles en manipular esas sutilezas emocionales por razones que no vienen al caso.

El suicidio está tan institucionalizado en ciertas sociedades tradicionales que ni siquiera se considera como tal: Es famoso el suicidio de los ancianos esquimales, pero tambien en casi todas las sociedades en situacion de escasez, de la misma forma que el infanticidio o el abandono de niños en las mismas circunstancias (que soreviven en los cuentos tradicionales).

Es curioso como la indiferencia social que propicia el suicidio en ciertas sociedades primitivas -cuando las circunstancias lo justifican- aparecen en la sociedad opulenta moderna y se justifican como “derechos” sin una aparente necesidad.  La expliación no es tan dificil de entender: un anciano es una carga aún en una sociedad moderna o quizá lo es más que antes , ya que, aunque el bienestar es alto, el tiempo libre, con la llamada “incorporación de la mujer al mundo del trabajo”  es aún mas escaso que en las sociedades primtivas. Aún en el caso de que el anciano esté en un asilo, la sensación de culpabilidad lleva a un coste emocional, aparte del dinero que cuesta, que a su vez exige horas de trabajo. La conversión de la eutanasia en un “derecho” provoca la disculpa para liberación emocional y material del problema. Lo mismo se puede decir respecto del aborto.  Probablemente, todas las sociedades primitivas tienen una justificación religiosa para la eliminación de niños y ancianos. En nuestro caso cumple ese mismo papel la incorporación de la liquidación de niños y ancianos en los sacralizados “derechos”. El esfuerzo en dedicación y sobretodo la carga emocional que exije un bebe o un anciano no ha variado significativamente desde la edad de piedra o incluso ha aumentado.

Independientemente del grado de calor humano que le toque a cada uno en el grupo reducido, y sobretodo en caso de su falta, El mejor antídoto contra el suicidio para el individuo y la sociedad es un plan para la sociedad amplia del que el individuo se siente parte tanto emocional como racionalmente. Es evidente que eso es precisamente lo que no existe ahora mismo en la sociedad moderna, que se concibe más como un continente neutro y sin significado. Lo que existe padadógicamente en ese cascarón vacio de significado es una fragmentació en grupos pequeños que luchan entre si, preciamente, entre otras cosas por la ausencia de identificación y de un plan de vida en comun en la sociedad extensa. En esa fragmentación, El malhechor, el terrorista, el sectario, el localista, el violento no se suicidan porque tienen su grupo de apoyo dentro del cual tiene respeto y consideración.